miércoles, 6 de febrero de 2013

comentario de texto


Lectura atenta del texto y aclaración del vocabulario:

Riscos: Peñasco alto y escarpado, difícil y peligroso para andar por él
Aire encendido de la guerra: Recibieron las fuerzas y el espíritu para combatir
Trémula: Que tiene un movimiento o agitación semejante al temblor
Bagajero: Conductor del bagaje militar, llevaba los utensilios militares
Pingajo: Harapo o jirón que cuelga de alguna parte.
Espoleándole: Picar con la espuela a la cabalgadura para que ande.
Graneado: El que se hace por los soldados individualmente y con la mayor rapidez posible.
Descargas: Fuego que se hace de una vez por uno o más batallones.
Yerto: Se dice del viviente que se ha quedado rígido por el frío o del cadáver u otra cosa en que se produce el mismo efecto.
Huroneando: moverse de forma parecida a la de un hurón

Localización:
Escrita en el siglo XX, se trata de un fragmento de la novela El resplandor de la hoguera segunda novela  de la trilogía La guerra carlista de Valle-Inclán, autor perteneciente a la generación del 98, aunque se había iniciado dentro del modernismo.
El texto es una narración literaria en la que Valle-Inclán explica una contienda de la guerra Carlista de en que un conjunto armado de "cazadores" (Isabelinos) se baten en combate contra los carlistas.
El texto muestra  dos  aspectos  de  la guerra: el épico, y el “aire encendido de la guerra” de los combatientes y los terribles momentos vividos en la batalla, representados, con todo su horror, en la muerte de un zagal de 12 años y en la sensación que transmite su padre al ver como su hijo caía en batalla a lomos de un burro.
Determinación del tema:
El texto trata de la heroicidad, gloria y la crueldad de la muerte y la destrucción de la guerra.

Determinación de la estructura:

Estructura externa: 32 líneas divididas en 4 párrafos.
Estructura interna: Internamente existen tres partes
La primera desde “Algunas boinas rojas… hasta la emoción de sus arengas “en la que predomina la exaltación de la guerra 
La segunda parte que comienza con “Un zagal de doce años…”, en la que nos muestra  el horror de la guerra.
La tercera desde “una bala le abrió un agujero en la frente” nos muestra el horror de la guerra



Análisis de la forma partiendo del tema:
En  cada  una  de  las  partes  se  observan  tres  "momentos". En  la  primera  nos  presenta, sucesivamente, a los guerrilleros carlistas, a los soldados republicanos. En la segunda, aparición del muchacho y en la tercera, muerte del niño y  reacción del padre.
En la primera parte la sensación de dinamismo, se debe, en buena  parte,  al  ritmo  de  las  frases,  entre  las  que  destacamos (“Algunas boinas rojas salían de los riscos”) seguido de un
“Y  bajaban  corriendo  hacia  el  puente”, Oyendo sus gritos sonoros”, “en el silencio de las rocas”, “hincharlas y darlas al viento”, “Es nuestro honor el honor de la patria”. Explica el tono heroico de la primera parte del texto.
Se nos da una descripción física del lugar (riscos, rocas), sonidos (griterío) que llenan el silencio  de las rocas, rapidez (bajaban  corriendo) (ágiles  y saltantes).
 Los soldados  republicanos  avanzaban  sosegadamente  “como  un  rebaño”,  pero  se  van  a  contagiar repentinamente del tono épico del ambiente “sintió pronto el aire encendido de la guerra”  y este espíritu “agitar las almas revolar en ellas,  y darlas al viento” comparándolo con un símbolo guerrero “como el paño de una bandera”. Este movimiento rápido  está  propiciado  por  el  ejemplo  de  los  jefes  “caudillo”  y se  resume  en  la arenga del capitán “dando gritos heroicos”  “vamos  a cubrirnos  de  gloria”“Es  nuestro  honor  y  el  honor  de la  patria”.
El capitán lidera la tropa “era el primero...”, “corrió a la cabeza…”, ejemplo de entusiasmo y emoción que se manifiestan en” barba trémula”, ojos brillantes..., lágrimas…,”
En la segunda parte aparece el hijo del bagajero, un zagal de doce años- debería estar fuera de ese espacio; sin embargo, el Valle-Inclán lo muestra contagiado de deseos  ansias  de  proezas:  “gritaba  a  par  del  capitán”,,  se  mueve  entre las,  filas;  Huroneando explica sus  movimientos  ágiles  hacia  el  asno .
Montado en ese asno el  niño muestra su garra (cabalgó  alegremente), su  arrojo (confundido  entre los  cazadores; también él quiere "cubrirse de gloria". El choque entre esa actitud y la edad del niño produce un efecto conmovedor.
De pronto, sin transición, por sorpresa, nos narra su muerte directa, brutal, “una bala le abrió un agujero en la frente”. La palabra con que se designa la herida, agujero. Un niño montado aún en  un  asno  por  unos instantes “Siguió sobre  el  asno  con  las  manos  amarillas  y  un  ojo  colgante sobre  la  mejilla, sujeto  de  un  sangriento. Fue inclinándose lentamente hasta caer, y el asno quedó inmóvil a su lado”. Pero es sólo un instante. Sigue la reacción del padre “acudió corriendo” “pálido” pero, a su alrededor,  el horror sigue aún con más crueldad, “descargas, tiroteo graneado“, los combatientes apuntan a los hombres como si fueran animales, “liebres al  acecho,  codornices en  los  trigales”.  Y  termina  con la figura del padre del zagal “inclinado sobre  el cuerpo  yerto del hijo, movió incesantemente la cabeza...”
Conclusión.
Este  fragmento  de  El  resplandor  de  la  hoguera muestra  algunos  rasgos  de  técnicas modernistas (por ejemplo, ciertos ritmos) y la aparición de un lenguaje desgarrado y cruel. El texto ofrece una oposición entre la grandeza y la miseria de la guerra y la sitúa en un ambiente hostíl y nos impresiona con su selección del lenguaje.
El  autor  utiliza  la  lengua  con  igual  dominio  para  expresar  brillantemente  la nostalgia  de proezas guerreras, como para dar un testimonio horrorizado de los efectos de la guerra: el sacrificio de una víctima inocente

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